¿Incubos o bulling corporativo?

Test UTDALLAS NAD

Una historia de management y anticristos

Por Maria Luisa Dedic

La primera vez que Maria leyó acerca de “Bulling Corporativo” fue cuando realizó sus propias investigaciones acerca de una situación poco confortable vivida en Montreal; se trataba de una conversación vía what’s up entre ella y un individuo nacido en colombia apellidado Grabau, quien en el pasado se suponía le hizo el favor de hacer alcance de su CV al head de una compañía dedicada a los efectos especiales MPC, sobretodo luego de ambos haber pasado por una entrevista masiva recomendados por la misma escuela de Efectos Visuales donde habían estudiado en diferentes promociones, el Centre NAD.

Habían ya pasado varios meses desde el curso que ella recibió con Alexandre Renauld, un no profesor y sí gerente de NAD, un orgulloso estudioso del “Management”, y de las técnicas para controlar y contratar artistas de visión tridimensional, de paso aprovechar de algunos atributos típico y atípicos en ellos; tal vez hasta incitarlos al consumo de estupefacientes nuevos o incluirlos a donde el dinero más abunda: “lo ilegal”. Con una hija pequeña a su cargo y con la conciencia bien sucia, su perfil en Facebook se vendía como la de un hombre calvo, sonriente, juvenil, dentro de la cuarentena sin llegar a ser un Lex Luthor imaginario, pero con altas aspiraciones de querer admiración y respeto, que solo su ropa de marca e idiosincrasia le darían. Un hombre que caminaba a paso no muy seguro pero mirando a todos lados; nervioso y de sonrisa poco natural pese al esfuerzo sobrenatural del fotógrafo que contrataron para el Centre Nad y su página web, él mantenía muy ocultas sus intensiones en sus pasadas obras, con total letargo e intranquila presencia.

Nadie notaría que bajo la imagen de un hombre bien al terno de preferencia en tonos grises, se camuflaría toda una red educativa internacional que buscaba fomentar el “Bulling Corporativo”, una técnica para someter a subordinados o implementar como algo nuevo, o algo antiguo legal pero escondido; a nivel ya no escolar, sino a nivel superior, donde era más sencillo capturar nuevas prostitutas y gigolós internacionales, o utilizarlos como “renderman” si así se lo solicitaban algunas empresas con laboratorios que incluían aparatos conectados directo al cuerpo de individuo; algo tan simple como asustar a los empleados con historias tales como despidos masivos, o simplemente reuniones clandestinas para isolar a un individuo y lograr o su renuncia u otros fines, siempre ilícitos. Se supone que una empresa sabe a quien contrata, y si no lo sabe, con el tiempo aprende, aprende o a respetarlos o a que estos reaccionen si quieren abusar de ellos. Como sea que fuere, no deja de violar la carta encíclica LABOREM EXERCENS, escrita por el Papa Juan Pablo II, eso por si fallaran las leyes y el control interno de algún país.

Tampoco aquellos estudiantes sabrían acerca de los foros para hacer “bulling corporativo”, algo prohibido en muchas legislaciones y hasta en la carta de los Derechos Universales Humanos, que tanto promocionara el código civil napoleónico luego de la revolución francesa; que camuflados como un simple juego en linea, escogían a su víctima con años de anticipación y nexos en otros continentes y países ¿Con qué fin? Pues con lo que sus clientes les demandaran, sean bienes o servicios.

Un hombre tan bien reputado por el cargo que ejercía en la misma empresa que cambiaría con el tiempo de denominación a una Escuela de Efectos Especiales y Animación 3d con vínculos universitarios internacionales de lo más diversos, que solo hablaba con la directora de aquella escuela de nadianos; para continuar observando a los artistas de VFX como una especie inferior de fácil manipulación, de mentes brillantes que pueden ser atrofiadas fácilmente con algo de drogas y música estridente; vendiendo las imágenes de ellos como seres poco necesarios en la sociedad para pasar a la etapa bien estudiada, del cual su menor hija vestida de rosa con el más costoso vestido que Norteamérica le pudiera ofrecer y que no sea absorbida por la influencia de las princesas de Disney, por considerarlas nocivas según su estudio de mercado y el trasbordo de lo que las escuelas internacionales de management le explicaban para manipular poblaciones mientras haya dinero y gente que se deje corromper, no sería parte. Es decir, su princesita, debería ser lo que a él le diera la gana: o prima ballerina o administradora de negocios, pero nunca CG artist, VFX  o artesana.

Un hombre quien luciendo sin barba no se veían tan acabado como al mostrar su doble personalidad; cómplice de crímenes internacionales ¡sabe Dios! o buen amigo de Jane Salk, quien firma el test de estudios sobre la vida de sus futuros empleados o gente a controlar por gente como ellos “managers”, que él mismo, como Alexander Renauld, entregara a sus alumnos aspirantes a trabajar en VFX en el CENTRE NAD,  una de las tantas interesadas en controlar las vidas de los artistas y no tanto artesanos, puesto que realizaba un estudio acerca de los estudiantes de Efectos Visuales y Animación del Centre NAD, una mujer que de acuerdo al orden de mérito en aparición de logos MITSloan Management, Centre Nad (bien representado por Alexandre), UT Dallas School of Management, y la HEC Montreal, realizase  un estudio en idioma francés, sin aparentemente mucho sentido ni razón de ser, a menos que les interesara saber el comportamiento y qué tipo de personas están atraídas por ese tipo de profesiones tecno-creativas, según ellos denominan, más no artísticas.

Y de administrador del Centre Nad, pasó a ser profesor de estudiantes del último ciclo por una sola vez, en cuyas aulas, él mismo en persona, se dedicaría a promover el “bulling corporativo”, mientras experimentaba con sus absurdas teorías violando la responsabilidad social y las normas de ética profesional, incluyendo su propia ética moral, la que su familia le enseñara en casa y la misma que él enseñara a su propia menor hija de 7 años de edad en aquel entonces, 2012, es decir, vale la pena haber nacido en Quebec para no creer en Dios.

De tan solo imaginar la idea de las cámaras criogénicas, de esas que se ven en las películas basadas en  cómics, a ser llenadas por gente de verdad y no solo por actores o actrices de cine, pasaba de abandonar a los jonkies de siempre, los vagos de la calles, para utilizar nuevos jonkies, “los formados en una escuela de arte”, si es que a ese lugar “laboratorio” se le pudiera llamar como tal, para aprovechar por un tiempo sus extravagancias, ideas, alucinaciones, imágenes mentales, sus físicos o hasta sus órganos ya sin comida ni agua para trasplantes ilegales inhumanos; tan solo ideas aterradoras que dichos centros de estudios podrían hacer con gente pobre de dinero, endeudada, inmigrantes con diferentes backgrounds, con diferentes experiencias de vida y trabajos, diferente manera de pensar, otras creencias algunas más trascendentales que otras, otras tan solo paganas. Solo por tomar como referencia y punto de partida el caso del fundador de Disney: Había gente que prefería ingresar a esas cámaras, morir en sus sarcófagos con la idea de que pasarían a mejor vida según el dineral pagado, al mejor estilo del renderman “Walt Disney”, según informara en varios países donde dicha serie fuera popular durante los años 90’s, el programa “Aunque Usted no lo crea De Ripley”, tratado de ser rescatado del más allá, conservando sus órganos internos en una cámara criogénica colocaban al casi muerto Walt Disney en un proceso inhumano de congelación hasta la posibilidad de encontrar su tiempo adecuado de resurrección.

Y bueno pues, de Disney se confirmó la existencia de un grupo de gente que se dedica a soñar para obtener ideas de películas y series de televisión, toda una carrera que tal vez envolvería al grupo contratado como los Brainstorming, algo poco usual pero que al parecer fue muy frecuente durante el periodo de un ex manager que luego se dedicara a manejar una corporación internacional llamada Herbalife, cuyo nombre fuera Michael O. Johnson, Presidente del Consejo de Administración y Director Ejecutivo, Herbalife International, Inc. Otra manera de decir: “Muérase con nosotros y sabrá lo que significa”, ese era el trasfondo que una investigadora de prestigio enlodado por ellos y su mugre, llamada Maria Luisa Dedic, quien llegó al leer la frase cuota favorita del fundador de dicha empresa, un tal Mark Hugues, fallecido por depresión y consumo de estupefacientes en el año 2000, el inicio del milenio. Fuese ella quien reflexionara tras su experiencia con dicha empresa o “emprezoide piramidal”, según sus medios de comunicación oficiales ilegales o “web-legaloides”, tan solo leyendo los manuales de venta básica para dar con una sensacional frase que solo una persona que está por morir o siendo perseguida para que otros vivan su cacería humana, podría comprender el trasfondo de sus palabras.

Aquella frase escrita en los cuadernillos de ventas: “No importa dónde se encuentra ahora, lo que importa es dónde puede estar en el futuro”, lo que no explicaba dicho charlatán de productos de mala calidad, o veneno público para adelgazar con los que contiene las propias heces fecales en cuanto a valor nutritivo era: ¿En cuál infierno metería a su gente?, ofreciendo una falsa inmortalidad de la mano del mismo anticristo para que tanta gente se haya dejado impresionar por sus palabras o por los charlatanes que llegaría a formar en más de treinta años en un mercado de venta bajo tabla.

Maria nunca imaginaría que sus mejores amigos en Montreal la traicionarían instalando software espía en su propia laptop para poder compartir información personal sin su conocimiento a redes ilegales y mafias de tratantes de creatividad, vinculados a empresas de video juegos y al mismo Centre NAD. Así, ella comenzaba a comprender cómo profesores suyos o la querían ayudar o la querían hundir para obtener mayor dinero.

Algunos meses después de su partida de aquella isla, que suena tan enferma como la misma isla o “The Island” un film protagonizado por Leonardo DiCaprio hace algunos años, en el cual no se sabe si es el manicomio o solo un sueño privado de un detective que jamás saliera de aquella isla o empezara en un mar imaginado por un artesano de la industria de los VFX conectado a una máquina de manera ilegal, o un efecto especial casi sur-render al debut de la película con un mar poco natural en un barco mal elaborado por un junior de VFX; como sea que fuere también escribo en una máquina. Es decir, hasta qué punto la sensatez le podría decir a quien escribe, Maria, que debería tener una entrevista con el mismo DiCaprio para entender mejor el significado de dicha producción vivida “ambos” en similares situaciones: una isla. Ya no donde se produciría, o tal vez sí, para saber qué tanto habría cambiado dicho lugar desde la partida de ambos, o tal vez alguien más, “el hombre de acero”. Una isla donde luego de haber ocurrido algo sui generis, serviría como punto de reunión para producir films y ya no ser parte de ellos de manera ilegal.

Encontrando Maria, entre los documentos que probaran toda su racionalidad en sensatez al máximo con su mínima dosis de locura; a una Luisa Lane moderna con un Superman delante de una computadora, o simplemente enviándose mensajes de texto, intercambiando experiencias por Instagram, para que no digan que Henry Cavill no está presente redactando con ella; logró rescatar un documento, mientras a su madre buscaban volverla loca con sus mensajes subliminales difundidos por la televisión en señal abierta, y bajo la irresponsabilidad de varias empresas de telecomunicaciones, bastaba con ver un comercial de Ace para saber que las caricaturas de mujer peruana no venden. Dicho cuestionario que constaba de varias páginas redactadas perfectamente en lengua francesa, llevaban el sello, marca y logo de varios centros de estudios que menosprecian a los artesanos y artistas de la industria cinematográfica de Norteamérica tanto como a los creativos de los videojuegos; siendo 9 tristes y vergonzosas páginas con el copyright de una colaboradora de ellos llamada Jane Salk, ciertamente, interesados en conocer cómo piensan y qué sueñan los artistas y artesanos de dichas industrias para tal vez más adelante atraparlos en sus redes de laboratorios experimentales y meterlos a cámaras criogénicas más avanzadas tecnológicamente hablando. Es decir, tantas posibilidades como empresas vinculadas entre ellos existieran.

Entre cerradas y abiertas, las preguntas que Maria revisaba acerca de un estudio académico de índole desconocido, además de nivel corporativo de centros de enseñanza referente a de los estudiantes de la escuela de Efectos Especiales “visionarios” donde ella estudió en “la isla”: ¿Sería que los administradores, PHD, o gestores de mercado no soportaban la idea que los mejores visionarios estuvieran entre los obreros de última linea del pipeline de un film o un video juego? ¿O tal vez actores? ¿O es que las drogas de tanto poder adquisitivo con el que contaban les había afectado demasiado? ¿O el dinero que con tanto poder venía de la mano les pedía a gritos que debían someter a otros obligándoles a consumirlas o atrofiándolos, o conectándolos a máquinas para vender drogas bien específicas con alucinaciones a pedido del cliente? ¿Sería que con dichos estudios ellos buscaban un falso reconocimiento ante una sociedad más ocupada por mantener sus puestos laborales y ser felices que pensar en cómo someter gente y morbosearse con ello?

Maria, una autodidacta de PHD VFX con sede en Australia, reflexionaba acerca de sus estudios truncos y acerca de: ¿Cómo aquellas mafias habrían irrumpido en su vida para impedir que ella se mantuviera comunicada con ellos vía VNP conectada a sus servidores, y cómo otra mafia del Centre Nad y el Dawson College se apropiaban de su intimidad, mientras ella estudiaba a distancia “pagados a esfuerzo y préstamo” exponiendo sus tarjetas de crédito, cuentas bancarias, e información muy personal a foráneos, mórbidos, es decir, sátiros; hackeándola y siguiéndola de cerca para intimidarla y presionarla a un suicidio? ¿ Y todo ello con qué fines? Pues aquellos anticristos tienen la respuesta. No por algo existen los sátiros y los incubos, o inclusive con el pretexto de ser zombies hacer lo que les dé la gana.

 ¿Por qué el bulling corporativo no va de la mano con la responsabilidad social?

Esa era la pregunta que Maria se elaboraba, poniéndola como ejemplo, mientras realizaba éste texto en frente de su máquina y continuando siendo violada en sus derechos básicos de privacidad y derechos humanos, además, de insultada bajo otras técnicas, ya no de estrategia, sino de insulto a las capacidades mentales de los violadores de vidas y creatividad. Pasando desde la tecnología que las satélites, las emisoras radiales y los canales de televisión poco responsables podrían ofrecer a los mórbidos hasta la sensatez de que podrían asesinar a un ser humanos utilizando sus frecuencias no aptas para la salud del ser humano, ¿Hasta qué punto el gobierno tendría responsabilidad sobre su señal aérea y cual sería su compromiso con la población nacional respecto al bombardeo de los medios de comunicaciones con mensajes de índole obsceno, de poca integridad y baja calidad de respeto a los derechos humanos? Sobretodo a una persona que no conociera acerca de los últimos avances tecnológicos, o haya optado por ignorar ver televisión que no informa acerca de dichos avances tecnológicos aturdiendo a una población con noticias al borde de la morbidez, ruego, súplica y llanto, lo que más vende, la pena y miseria ajena, para demandar dinero en grandes cantidades, y convertirse en los medios de recepción de dichas ayudas internacionales, lo que podría suceder con diversas orgs y medios de comunicación que no tengan nada que ver con la labor social, pero que aparenten realizar responsabilidad social con sus canales de televisión haciendo campañas poco serias, o vendiendo ondas de frecuencias a clandestinos para usurpar nombres, áreas, empresas.

Esas eran las reflexiones que Maria se realizaba cada vez que ella observaba la televisión o escuchaba alguna emisora radial, sobretodo con comerciales aberrantes que poco más que indignar, solo merecían ser o ignorados o asumidos en el subconcientes de la audiencia, uno por ejemplo: “Dale 500 nuevos soles a tu hijo para que campeone el fin de semana con su hembra y que valga la pena”, bien alusivo a seduce a la muchacha y trátala así por 500 soles, sin compromiso de matrimonio claro está, total solo es una enamorada, ¡claro, con lo que vale la mujer en el Perú!, desde la madre que parió al locutor hasta el creativo de algún instituto o universidad mediocrisada por tanta mierda de plata o la miseria de algunas monedas al punto de que Maria, no era capaz de recordar el producto, ni el servicio, pero sí, el mensaje de aquella radio de música variada dirigida a público juvenil con el gancho de unos “patas o amigos en edad estudiantil masturbándose con sus ideas de poca calidad de sexo o mala dosis de drogas para llegar a dicha agencia de publicidad mediocre llamada: Nada”. Le bastó escuchar a Maria aquel comercial radiofónico en un medio de transporte público sudamericano, capitalino, para saber que nadie controlaba nada de lo emitido para que cualquier hija de cualquiera en la calle, sea tratada de la misma manera. No sanciones, no nada, una jungla de mensajes sin control, mientras en el gobierno pensaban en Chincheros y porqué tantos problemas. Solo la simple reflexión de alguien que si usted visita su página web pensaría que está orate, luego de sus vivencias bien o mal vividas en el extranjero, Maria se transformaba, evolucionaba, y hasta volvía a su antigua piel, cual serpiente desprendiéndose de la antigua para asumir un nuevo color, una nueva raza, una nueva imagen, algo que ya había matado el pasado de redención con el karma del suplicio que era escuchar dicha emisora radial colectiva.

¿Qué tanto había avanzado el Perú o retrocedido aquel hermoso país en siete, ocho, o nueve años desde su partida? Un país en situación de avance intermedio, que ya había salido de la pobreza extrema y con mucha gente creativa y soñadora desprotegida de los medios de comunicación y los extranjeros o nacionales podridos con sus sonseras mentales y corrompidos con lo que vendían. ¿Por qué permitir que vinieran otros con su dinero listo para ser lavado de cualquier mugre para invertirlo en el Perú? Desde los laboratorios mentales hasta los programas televisivos de señal abierta, los foros de webseries ilegales, que hablen de la vida de alguien sin que ella o él sepa desde hacía varios años, solo porque el multimillonario de moda no tenía nada que hacer con su dinero y le fue fácil robarlo; desconcientizar a una población y convencerlos de que deshumanizarse es normal para llegar al llamado infierno en vida, tan asqueroso como letal para las economías mundiales.

Es decir, convertir una economía de trabajo sano en algo ilícito y transformarlo en normal por el simple hecho de que alguna multimillonaria obsesionada con un hombre quiera ofrecer miles de dólares a toda una comunidad de pobres vendidos y vendedores de almas que tan solo por desprestigiar a una persona y generar el placer a gente como ella “la prostituta del Apocalipsis”, o el “Gladiador del momento”, y volver a toda una capital en ciudad de nadie o Lima la Horrible, como explicaría algún autor mucho mayor que quien escribe, solo por el placer de la libido carente de amor; pero con ¡tanto dinero! ¿Qué puedo hacer con tanto dinero? ¿Se puede comprar salud? Tal vez, con tantas compañías aseguradoras que ofrecen seguros hasta por respirar en las clínicas el mejor oxigeno o tanto como apretar una barrita de azufre para aliviar el dolor de sus ansias fallidas. Pues si hay un hombre que paga por ver sufrir a una mujer, y también hay una mujer que paga por ver sufrir a un hombre, sea católico, judío, musulmán, hindú u orate, pues qué se puede esperar del mundo del entretenimiento corrompido en su propia salsa. Tal vez una frase como: No importa lo que pase, continúa en tu camino! Una respuesta tan sabia como que el bulling corporativo existe en muchos países y en diferentes idiomas, desde el verbal hasta el no verbal, y se mezcla hasta en las instituciones menos esperadas de ayuda humanitaria y protección a la mujer, como fuera el caso de érase una vez el Centre des Femmes en Montreal, quienes si bien es cierto, ayudaron a Maria no por desinterés sino porque el gobierno les pagaba, demostraron tambié que si a ellas les pagan por hacer “bulling corporativo”, ellos y ellas, también se venden.

Le bastaba a Maria encender la televisión, luego de muchos años de ausencia para comparar lo que no necesariamente era bueno, pero tampoco de tan baja categoría, aunque la hayan insultado por televisión de señal abierta en Norteamérica, la única explicación que se podía encontrar para un nombre digno de quien lo lleva era que el anticristo estaba suelto, había nacido y quería llevar el nombre de una ciudad, una población en particular, y dicha ciudad debía enorgullecerse de ignorar a Dios, mientras que otra ciudad debía ser hipócrita, y honestamente, su población total no católica no debía pasar del 2% de representación de otros grupos, porque incurriría en un desequilibrio infernal. Escuchar discursos televisivos internacionales que explicaban cifras inesperadas acerca del total de la población a nivel nacional y su nieva cifra de influencia de grupos no católicos tomando el control de medios de comunicación de señal abierta con acceso a satélites que solo buscarían convertir a los católicos en testigos de Jehová con frecuencias de ultrasonido, o señales radiales de audición canina para maldecir a los católicos bajo el permiso del gobierno que se supone es católico o al menos pusieron su mano en una biblia católica latinoamericana, jurando proteger los intereses de los humanos hijos de Dios. Todo equilibrio es por algo, si Norteamérica protesta, Sudamérica se conserva tradicional. Es el Yin y el Yan, aquel equilibrio del cual se hace referencia en muchos textos estratégicos de las artes marciales y el Tao.

Lo más curioso para quien quiera pensar lo mejor acerca de otros, cuando casi ya no hay programas televisivos que ofrezcan eso “llamado inocencia”, en señal abierta, es un trío de gineteros compuestos por homosexuales abiertamente confirmados y moralmente honestos de recibir dinero de colombianos, del Apocalipsis. Una burda versión decadente de lo que otros países producen con mayor presupuesto para humillar televidentes con sueños de ser artistas, o para protegerse de algún crimen realizado con tan solo exponerse abiertamente en televisión; porque la opinión pública les otorga ese poder que ellos creen saber manipular a su favor, al menos mientras reciben el dinero de otros “llámenlos auspicios, llámenlos whatever”, solo queda la imitación de que son tres y tienen su programa de televisión sin talento para buscar talentos y/o recibir dinero para realizar “bulling corporativo”, que es precisamente lo que hacen cada vez que un peruano se expone frente a ellos para cantar o imitar, mientras ellos se mofan, comen, los ignoran o simplemente los insultan lanzándose talco por los aires o suicidándose con una alucinada brava al terminar el programa. Porque para que los hayan aceptado como jurados los dueños de ese canal de televisión de señal abierta e internacional debieron haber fumado de la mala reputación en sus propios genes y religión. Por cierto, según Saint-Germain, YO, no soy bruta! My name is Maria, y no vivo de la miseria humana. Tal vez, “YO SOY” apocalíptica y no fumo de la mala, ni de Malú Jooker.

Nada más absurdo que ver a tres desconocidos haciendo las veces de un jurado conocedor de música sin saber cantar ni para karaoke; nótese claramente consumidos en sus alucinaciones entre el polvo y la paja del camaleón, para ver a los mismos humillados de siempre, los gladiadores del otro canal que ya no querían ser expuestos como dos colchonetes en medio de la cabeza de una bella mujer de cabellos oscuros y unos polvos blancos en horario familiar de una falsa Guerra de Campeones, con diminuta ropa, apenas cubriendo sus zonas expuestas, si utilizan ropa interior o no ¿qué importa? Lo importante es que el hot-pant se meta hasta donde el televidente pueda ver o imaginar, y que los niños piensen que es normal aspirar talco en los programas de televisión, ver publicidad engañosa y hasta de contenido subliminal, con aspiración a señal latinoamericana; aquello, combinado de mejor la música aturdidora y de las proezas de aquellas y de aquellos muchachos sin pelo en pecho y descubierto al franco sexy motivo que no tiene sentido difundirlo en horario infantil o familiar de la tarde, inclusive al medio día con el tenedor en la boca mientras los que toman su almuerzo piensan en el novio o novia que no tienen; o los niños no saben si es normal que un colombiano se desnude de esa manera mientras come su pan con sopa de casa en algún lugar de Sudamérica, pensando ¡qué locos son los peruanos!, lo mejor sea apagar la televisión y descansar en paz. Amen.

Un comentario sobre “¿Incubos o bulling corporativo?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s